
Alfonso XI. Wikipedia
Los nombres de las calles suelen guardar un significado y suelen estar causados por algo. En este blog de Madrid recorremos las calles de la capital en busca de las historias y las leyendas que las constituyeron, como así lo demuestra la leyenda de la calle de la Amargura.
Si vas por Paseo de Extremadura te
puedes encontrar con la calle de la Amargura, muy cerca de Alto de Extremadura, en la zona noroeste de la ciudad.
Hace muchos años, cuando Alfonso XI estaba en el poder, esta zona destacaba por ser un lugar próspero de agua y bosques (qué contraste con la actualidad). El monarca se perdía por los bosques de esta zona, ya que era un asiduo de la caza.
Pero por otro lado, Alfonso XI quería reconquistar la península y acabar con los moros y para ello reunió a cuanta gente puedo en sus mesnadas (compañía de gente de armas). Quería llegar hasta Algeciras y dar alcance a los moros para hacer efectiva la Reconquista de España.
Cuenta la leyenda que todos los hombres de la ciudad acudieron a la llamada del monarca para poner orden en la península. Aunque las referencias históricas del lugar en el que se reunieron para partir hacia el sur de España no están claras, ya que
unos dicen que fue en la calle de la Amargura y otros en la calle Siete de Julio (a más de dos kilómetros de la actual calle de la Amargura).
Sea como fuere, en la despedida de los soldados la pena era mucha. Las mujeres, novias, madres y hermanas que estaban allí despidiendo a los valientes no paraban de llorar: “cuanta amargura”, era lo más repetido.
Es por ello por lo que la leyenda cuenta que así nació la calle de la Amargura, aunque quizás, por la falta de referencias, esta estaba más céntrica, junto a la mencionada calle Siete de Julio, y no en el lugar en el que se la conoce en la actualidad.