
Algunos creen en las leyendas, otros simplemente las escuchan por gusto, sin saber muy bien si creerlas o no, en un mar de dudas que enfrenta la realidad y la ficción. Desde nuestro blog de Madrid buscamos esas historias que configuran la ciudad, esas leyendas que han quedado marcadas por el paso del tiempo. En esta ocasión, nos hemos topado con leyendas de Madrid: el niño perdido.
Hace muchos años, cuando España y Europa dejaban la
Edad Media para adentrarse en el llamado Renacimiento, el rey que por aquel entonces tenía el poder de la actual España (Felipe II), tomó una decisión importante, pues para eso era la máxima autoridad del momento.
Posiblemente desde su querido San Lorenzo del Escorial, el monarca mandó eliminar todos los hospitales de la ciudad para que pasaran a formar parte del Hospital General.
La leyenda cuenta que en uno de esos hospitales que desaparecieron, el llamado Hospital de las mujeres perdidas, se encontraba una mujer viuda, que pese a estar en su sano juicio, había sido acusada de loca por su familia, con la única intención de quedarse con sus pertenencias.
Esta mujer no estaba sóla en el hospital, ya que
junto a ella se encontraba un niño de apenas cinco años. Llegó el día en que se tuvieron que mudar de hospital, y la mujer pidió que subieran a por su hijo a una especie de buhardilla, pero nadie la hizo caso, porque pensaban que estaba loca. Con la pena por bandera, la mujer fue obligada a marcharse.
A los tres-cuatro días, el conocido Bernardino Obregón (que tuvo varias revelaciones a lo largo de su vida), escuchó el lamento de un niño mientras soñaba. Por inspiración divina, fue con la policía al hospital, y efectivamente allí encontró moribundo al pequeño niño perdido. Evito su muerte y lo llevó junto a su madre, que a los pocos días fue dada de alta al comprobar que no estaba loca. Vivieron felices el resto de su vida.
Corría el siglo XVI cuando esto sucedió. Por cierto, para los curiosos; el Hospital de las mujeres perdidas estaba en lo que hoy es la calle del Hospital, junto a la calle Atocha y en el barrio de Lavapiés.