Cuando los madrileños piensan en un parque representativo, el primero que se les viene a la mente es El Retiro. También los hay más modernos, como el Juan Carlos I, pero el Parque de El Capricho es el gran desconocido, a pesar de ser una de las grandes joyas verdes de la capital. Su encanto reside precisamente en que es mucho más anónimo que el resto y que es historia viva de Madrid y el único ejemplo de parque de estilo romántico que existe en la ciudad.


