En pleno corazón de Madrid y como un legado histórico que despierta interés en todos los tipos de públicos por ser enigmático y bello, se eleva el Templo de Debod. Su presencia imponente y su fascinante recorrido lo convierten en un verdadero tesoro cultural y un punto imprescindible para el turismo, cautivando tanto a los residentes como a los visitantes.
Templo de Debod: sus orígenes
El Templo de Debod comenzó a ser construido a comienzos del siglo II a.C. por mandato del rey de Meroe Adijalamani, quien dedicó una capilla a los dioses Amón e Isis. La misma fue decorada con relieves y posteriormente se fueron construyendo nuevas estancias alrededor del núcleo central por parte de nuevos reyes. La construcción fue finalizada posteriormente a la anexión de Egipto al Imperio Romano, tras lo cual los emperadores Augusto y Tiberio culminaron el proyecto y la decoración.
La llegada a Madrid
Cuando Nubia se convirtió al cristianismo, en el siglo VI, el templo fue abandonado. En el siglo XX, con la construcción de la presa de Asuán, el gobierno egipcio tomó la decisión de regalar el templo a la ciudad de Madrid, debido a que era la forma de evitar que el mismo quedara inundado y se perdiera. Así, fue transportado y reconstruido piedra por piedra en su ubicación habitual, que es el Parque del Cuartel de la Montaña, cerca de la Plaza de España y del Palacio Real. Fue abierto al público en esta nueva ubicación en el año 1972.
Un dato interesante a tener en cuenta es que la reconstrucción realizada en Madrid buscó mantener la orientación del lugar de origen, de este a oeste. El Templo de Debod hoy presenta maquetas y proyecciones sobre las paredes que permiten a los visitantes conocer tanto la historia del mismo como los motivos de la orientación.
El lugar en el que el templo está ubicado es el Cuartel de la Montaña. Se trata de una edificación militar que fue construida entre los años 1860 y 1863 sobre la Montaña de Príncipe Pío. Se trata del lugar en el que las tropas de Napoleón habían fusilado a los sublevados del alzamiento del 2 de mayo de 1808. Además, este lugar fue también escenario de la sublevación militar de julio de 1936 que es la que daría lugar al inicio de la Guerra Civil española. Durante esta contienda, el cuartel fue destruido, lo que condujo a su posterior demolición.
Patrimonio cultural e histórico
Hoy en día, este templo se convirtió en un verdadero punto de referencia del turismo en Madrid, atrayendo a miles y miles de visitantes todos los años que están interesados en sumergirse en la historia de Egipto. Es una oportunidad para explorar de cerca la arquitectura egipcia, pudiendo el público maravillarse con su estructura, compuesta por una sala hipóstila, un pronao y capillas laterales. Además, los relieves de la decoración narran ceremonias y mitos de la época.
El Templo de Debod no solamente ofrece una ventana al antiguo Egipto desde el centro de Madrid sino que, además, es una oportunidad para disfrutar de mágicos atardeceres desde una ubicación estratégica. Por eso, es un destino también buscado por quienes desean combinar historia con belleza natural y serenidad en el medio de una ciudad bulliciosa.
Finalmente, este templo es más que un monumento. Es también un símbolo en piedra de la cooperación internacional y el intercambio cultural que se da entre estas dos naciones. Su presencia en Madrid para protegerlo de ser destruido por el agua permite resaltar la importancia de preservar el patrimonio histórico y cultural mundial.
¿Cómo llegar?
Si se está en la zona de la Plaza de España, se puede llegar al templo andando en un paseo de solamente 10 minutos. También se puede llegar en autobús a través de varias líneas que recorren la ciudad, como son la 3, la 46, la 74 y la 75. Otra de las opciones preferidas es el metro, siendo la estación más cercana Plaza de España. Se puede encontrar más información vinculada a horarios y qué ver, como así también el mapa guía de visita.



