La importancia de la pocería en una ciudad como Madrid

El oficio del pocero es uno de los oficios más importantes que precisa toda ciudad para el buen funcionamiento de sus aguas. Por desgracia muchas veces se pueden ver en las noticias inundaciones, fruto de fuertes lluvias, que arrasan a su paso y causan grandes pérdidas económicas a muchas personas. Estos problemas son más habituales debido al cambio climático con el que nos estamos encontrando, por lo que cada día se hace más importante el tratar de estar preparado contra todas estas riadas y, en este caso, es donde los poceros tienen una labor fundamental. Los poceros en Madrid ayudan al buen estado de la ciudad y, con su trabajo, contribuyen a mejorar la condición del sistema de alcantarillado de la ciudad.

La importancia de la pocería en una ciudad como Madrid

Muchas veces no se tiene conciencia del estado de este alcantarillado. Al tratarse de algo que se encuentra bajo tierra y que no se percibe a simple vista, pasa inadvertido por los ciudadanos. Sin embargo, un alcantarillado en mal estado es bastante peligroso, ya que no sería eficiente para desviar el agua de la ciudad. Para lograr este buen estado, los poceros se encargan de su mantenimiento limpiando la acumulación de suciedad que se quede en estos, para evitar que se produzcan atascos con las lluvias.

Los poceros, responsables del buen sistema de saneamiento de la ciudad

Un mal estado de las alcantarillas también repercute directamente en el confort de la vivienda de los ciudadanos. De esta forma, los poceros se encargan de solucionar cualquier problema que impida el funcionamiento del saneamiento  con normalidad. Pero no sólo se encargan del alcantarillado, también se encargan de limpiar pozos negros, cloacas o realizar trabajos de desatrancos y desatascos en tuberías y canalizaciones, algo de vital importancia para una ciudad tan grande como Madrid.

A día de hoy, la tecnología en este sector ha ayudado en una gran medida a los poceros. Si hace unos años asociábamos a este gremio con grandes zanjas en su trabajo, hoy en día existen modernos aparatos que permiten la rehabilitación de las tuberías sin tener que meterse de lleno en una obra. Esto no solo se traduce en una mayor comodidad por parte del interesado, sino que también permite que la solución se lleve a cabo de una forma mucho más rápida, ahorrando dinero y recursos.

La incertidumbre meteorológica ha vuelto a la figura del pocero mucho más indispensable en estos años que lo que se podía imaginar con anterioridad. Cada vez es más habitual encontrarnos con periodos caracterizados por la sequía. Durante estos periodos, es bastante normal que se acumule una gran cantidad de suciedad y residuos en los cauces de los ríos y las alcantarillas. De esta forma, cuando llegan de forma repentina las lluvias torrenciales, el alcantarillado no responde como se correspondería si no es por el buen hacer de los poceros.

En definitiva, el trabajo del pocero es probablemente uno de los que más pasen desapercibidos para la mayor parte de la población, pero del que todo el mundo se beneficia sin distinción.

Contenidos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *