La Calle Serrano, con sus más de cuatro kilómetros de longitud, es el paraíso de los apasionados de la moda y del shopping y el estandarte principal de la denominada Milla de Oro de Madrid. Algunas personalidades como Jaime de Marichalar van más allá, y creen que «Madrid empieza en Velázquez y termina en Serrano». No creemos que sea para tanto, pero desde este blog os invitamos a dar un paseo virtual por esta emblemática calle.
Tiendas de moda. Toda firma internacional de moda que se precie debe tener su tienda más emblemática en España en la calle Serrano. Con sus más 2.000 metros cuadrados, la tienda de Adolfo Domínguez (Serrano 5) pretende convertirse en la referencia de la moda madrileña. Es algo más que una tienda, ya que sus cinco plantas dan para mucho más que ropa: se proyectarán conciertos y tiene cafetería. Para los adictos a los zapatos, el número 58 es de obligada visita, pues allí expone sus modelos Manolo Blahnik. No bajan de 600 euros, pero al menos podrás decir que has tocado los populares «manolos», por los que suspiraba Sarah Jessica Parker en “Sexo en Nueva York”.
Se mira pero no se toca. Si por algo destaca la calle Serrano es por sus joyerías de lujo, que han motivado más de un alunizaje en sus escaparates. Cartier, Vasari, Wempe, Bvlgari… la nómina de joyerías de Serrano es amplia. En cualquiera de ellas será complicado encontrar joyas o relojes que valgan menos de 1.000 euros, pero el personal es altamente especializado y como poco, te asesorarán sobre las características de sus preciados diamantes.
Bombones con historia. Desde 1963, la Bombonería Santa (Serrano 56) hace las delicias de los más golosos que pasan por la calle Serrano. Se trata de un establecimiento pequeño pero muy coqueto, que rezuma historia, ya que su primer local, en Espoz y Mina, data de 1932. Su especialidad son los denominados «Gigantes», bombones artesanos de 50 gramos de peso. Santa cuenta con 60 tipos de pequeñas delicias de chocolate para todos los gustos.
