Muchos de nosotros conocemos esta plaza como zona de ocio o trabajo, pero pocos nos paramos a pensar en su historia, que tiene y mucha. Deteniéndonos en su nombre, podremos adivinar con facilidad que está dedicada al famoso Cristobal Colón, descubridor de América, aunque su intención fuera otra.
Además del nombre dado a esta plaza, podemos ver en medio de la rotonda como está levantado un monumento a Colón. En concreto, se edificó en 1885 con una base piramidal en cuya cúspide está la figura.

También nos encontramos con el Centro de arte Teatro Fernán Gómez —antiguamente Centro Cultural de la Villa de Madrid— dedicado al ya fallecido actor Fernando Fernán Gómez donde cada temporada podremos encontrar los mejores estrenos teatrales.
Otro de los elementos que en su momento causó mucho revuelo, pero que finalmente se ha quedado en su sitio es la bandera de España posicionada en esta plaza, que se sitúa como la más grande del mundo.
En el cruce de la plaza con la calle de Génova se erigen las llamadas Torres de Colón, proyectadas por el arquitecto Antonio Lamela Martínez y construidas entre 1967 y 1976. Se trata de dos rascacielos que pueden presumir de ser los novenos más altos de la capital. Aunque, también es cierto que aparece entre los diez edificios más feos del mundo. Estos edificios albergan oficinas y comercios de todo tipo.
Y no nos podemos olvidar de Los Jardines del Descubrimiento, edificados en 1970, que se han convertido en punto de encuentro de la plaza de Colón. Los jardines, que están dedicados al descubrimiento de América.
Se levantan sobre el lugar donde se alzaba la Casa de Moneda y Timbre, edificio del siglo XVIII que fue derribado durante la citada reforma. Gran parte de su superficie sirve de cubierta al Centro Cultural de la Villa de Madrid, construido en el subsuelo, así como a un aparcamiento, igualmente subterráneo.
Fuente Imagen denetsnuff


