El reloj de la Puerta del Sol de Madrid, es bien conocido por todos por su importancia en las campanadas de fin de año. Sin embargo, más allá de las fechas navideñas… ¿conoces su historia? Si no es así, no pierdas detalle a todo lo que vamos a contarte a continuación.

El reloj de la Puerta del Sol fue inaugurado en el año 1866 por la reina Isabel II, aprovechando su cumpleaños. El reloj, no fue fabricado por un madrileño, si no que lo fue por un relojero leonés que vivía en Londres. El trabajo de este leonés fue un rotundo éxito, ya que más de cien años después de su inauguración, sigue funcionando como un reloj ¡nunca mejor dicho!
No fue exactamente un relojero…
El reloj de la Puerta del Sol, cuenta con una gran cantidad de anécdotas e historias a sus espaldas. Para empezar, su creador no era un relojero en sí, ya que en sus inicios fue pastor, para acabar trabajando en un taller de relojería de limpiador.
Años más tarde, se le encargó el trabajo de terminar el Gran Reloj del palacio de Westminster y después del gran trabajo realizado, fue nombrado relojero de cámara de Isabel II. Después de un viaje a Madrid, José Rodríguez Losada, que era su nombre, comprobó de primera mano que el reloj que se encontraba en el Ministerio de Gobernación no funcionaba del todo bien. Por este motivo, decidió fabricar y regalar, lo que hoy conocemos como el reloj de la Puerta del Sol.
De esta historia se deduce, que el famoso reloj de Londres y el de nuestra Puerta del Sol, son hermanos y que este último, fue un regalo concedido a la reina por su cumpleaños, convirtiéndose así, en uno de los relojes más famosos de la historia de España.