Salones del siglo XVIII

Dicursos de Rousseau. Wikipedia

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lunes, 9 marzo, 2009
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Hay que centrarse en la época en la que esto se produce. Estamos en una época de grandes intelectuales, de personas que se reúnen para hablar de cultura, política, literatura, poesía, etc. Es en este entorno en el que nacen los salones del siglo XVIII y que en este blog de Madrid queremos revivir, en la medida de lo posible.

Los grandes escritores de la época se juntaban en cafés y charlaban sobre literatura. Eran reuniones cultas que se organizaban con relativa frecuencia y solían estar comandadas por un personaje ilustre.

Estamos en una época en la que también hay que tener en cuenta la acción de los Mentideros de Madrid, como centro neurálgico de opinión.

Los salones y los cafés del siglo XVIII nacieron en Francia, y rápidamente llegaron hasta Inglaterra, para venir, un poco después a Madrid. Grandes ilustrados, poderosos aristócratas buscaban un momento de relax en el que poder dejar volar la imaginación charlando en tertulias eruditas.

Las inmediaciones del convento de San Martín, por ejemplo, fue uno de los lugares en los que los intelectuales buscaban a sus coetáneos para intercambiar pareceres.

Uno de los grandes oradores de la época fue Clavijo y Fajardo, quien distinguia una tertulia selecta de una de eruditos a la violeta. Pero paralelamente las mujeres también formaron sus propias tertulias caseras. La condesa de Benavente o la marquesa de Sarria fueron dos de las impulsoras de este arte entre las mujeres del siglo XVIII.

Una de las tertulias literarias más conocidas es la de la Fonda de San Sebastián, situada en la Plaza del Ángel y propiedad del italiano Juan Antonio Gipinni. Era un lugar en el que se leían muchas obras literarias, como las del influyente Rousseau.

Los cafés y salones fueron, durante muchos años, un lugar importante en el que los intelectuales del siglo XVIII versaban sobre literatura y todo tipo de situaciones.

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